Fueron 300 millones de litros de aguas negras las que se derramaron en las calles de la ciudad y la mitad fueron enviadas al estero El Salado.
A 1 año de que colapsara el colector centro-norte, ubicado en el cruce de la avenida parque las palmas y avenida México, Seapal sigue sin ‘pena’ a pagar por el desastre ecológico que provocó.
Fue durante la madrugada del 4 de marzo del 2019 cuando el colector colapsó y, en total, fueron más de 30 horas incesantes de derrame de aguas residuales a las calles de la ciudad.
Según un cálculo, 300 millones de litros de aguas negras salieron del colector y 121 millones llegaron al Estero El Salado; el resto fueron desviadas a canales cercanos y a un predio ubicado a un costado del Centro Internacional de Convenciones.
Tras el desastre ecológico, se hablaba de hasta 10 millones de pesos de multa a Seapal por el daño ocasionado, e incluso procedimientos legales contra quienes pudieran resultar responsables del colapso de dicho colector.
Pero 366 días después nada de esto ocurrió y el Seapal está a nada de convertirse en un organismo municipal.
Hoy por hoy el colector está en obra de sustitución; cual dicho mexicano ‘ahogado el niño, a tapar el pozo’, se tuvo que vivir una catástrofe ambiental para que consiguieran el recurso que se tuvo que aplicar hace años.
Habitantes de Parque Las Palmas y de Las Mojoneras, que solo tuvieron algunos apoyos mínimos de lo indispensable para vivir, pero que perdieron muchos muebles por el agua fétida, siguen esperando que el daño sea reparado.