El sábado pasado, infiltrados, los trabajadores del jardín botánico trataron de impedir que se dieran despensas a la gente de Boca de Tomatlán y Mismaloya.
El dueño del jardín botánico, ubicado en Cabo Corrientes, reavivó el problema legal que enfrenta contra la empresa que construye la mini hidroeléctrica en Boca de Tomatlán, luego de que, el sábado pasado, intentara evitar que les dieran despensas a los habitantes del sur de Puerto Vallarta.
Esta última ‘confrontación’ se dio el sábado pasado, cuando los empleados del jardín botánico trataron de impedir que los habitantes de Boca de Tomatlán y Mismaloya recibieran despensas. Uniformados, estuvieron amenazando e intentando retirar a quienes dieron las 5 toneladas de apoyo, todo porque tienen un pleito añejo en la zona.
Los mismos habitantes de Boca de Tomatlán reconocieron a los trabajadores del jardín botánico y señalaron a la Guardia Nacional que ellos no son de esa comunidad.
El beneficio para la gente de Boca de Tomatlán y Mismaloya, en estos tiempos de crisis, es necesario y no lograron evitar la entrega de los apoyos, sin embargo, sí reavivaron el tema y salió a colación la denuncia penal contra el extranjero dueño del jardín botánico.
A Robert Benjamin Price, dueño del Jardín Botánico, se le acusa de asociación delictuosa, sabotaje, daños en propiedad ajena, amenazas, ataques a las vías de comunicación, despojo de inmuebles y aguas, además de oposición a que se ejecuten obras y trabajo público.
Cabe recordar que este mismo extranjero es el que ha promovido las diferentes manifestaciones y marchas, donde incluso se ha cerrado la carretera federal 200 al sur de Puerto Vallarta.
Lo que argumenta es que la mini hidroeléctrica va a ‘secar’ el río de los Horcones, hecho que ya fue desmentido por las propias autoridades en materia ambiental en la revisión del proyecto, no obstante, la lucha de intereses sigue en pie y ya está en tribunales.
Ambos proyectos se han visto inmiscuidos en polémicas por las características del ecosistema del sur del municipio, sin embargo, los intereses han rebasado todo límite al pretender evitar los apoyos alimenticios que se entregan a la gente que se ha quedado sin trabajo y sin sustento.
La mini hidroeléctrica ya ha sido clausurada por autoridades y están peleando legalmente para demostrar que es una empresa que no dañará el río y generará energía limpia; por otro lado, el jardín botánico ha sido sancionado por talar árboles sin permiso federal para aprovechar más el territorio donde está asentado