La meta es aplicar 534 mil 305 dosis en las 13 Regiones Sanitarias del Estado; se desplegarán 351 brigadistas voluntarios y puestos de vacunación en siete centros de atención animal.
Arrancó en Jalisco la Jornada Nacional de Vacunación Antirrábica Canina y Felina 2020, que bajo el lema “la protección de nuestros animales de compañía es nuestra responsabilidad, vacúnalos contra la rabia”, busca reducir en Jalisco el riesgo de circulación del virus rábico entre las especies caninas y felinas domésticas y su transmisión al humano.
Del 20 al 26 de septiembre la Jornada Nacional reforzará la vacunación de perros y gatos, adaptando los lineamientos generales de sana distancia, filtros sanitarios y medidas de higiene ante la pandemia por COVID-19, a fin de brindar protección a los usuarios y a los vacunadores.
La participación ciudadana será fundamental en esta estrategia pues se desplegarán 351 brigadistas voluntarios quienes estarán debidamente identificados y realizarán visitas casa por casa en diferentes comunidades de Jalisco. Se sumarán además organismos civiles, municipios y universitarios para contar con puestos fijos de vacunación y centros de atención canina.
En rueda de prensa, el Secretario de Salud en el Estado de Jalisco, Fernando Petersen Aranguren, se congratuló por retomar tan importantes acciones de salud animal a beneficio de la comunidad.
Expuso que en Jalisco se buscan aplicar 534 mil 305 dosis en las 13 Regiones Sanitarias del Estado, como estrategia para alcanzar el 90 por ciento de la meta anual en vacunación antirrábica, que es la cobertura para desaparecer la circulación de este virus rábico en animales domésticos, recomendada por expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Asimismo el Secretario de Salud informó que la vacunación en perros ha sido exitosa y ha permitido evitar casos de rabia canina y de rabia humana trasmitida por esta especie ya que desde el año 2009 no se han presentado casos de rabia en humanos en Jalisco. El último caso se registró en el municipio de Ameca cuya trasmisión fue a través de un bovino a un humano.
El último caso de rabia canina sin trasmisión al humano fue en el año 2011 en la localidad de San Juan Cosalá; el último caso de rabia en un gato ocurrió en el año 2016 en el municipio de Valle de Guadalupe.