Halla la empresa noruega DNV al menos 6 deficiencias en el proceso de edificación de la Línea dorada.
El colapso de un tramo de la Línea 12 del Metro fue provocado por una falla estructural asociada al menos a seis deficiencias en el proceso de construcción de la obra, revela el peritaje preliminar elaborado por la empresa noruega DNV y encargado por el Gobierno capitalino.
De acuerdo con el documento, se trata de la soldadura de los pernos Nelson; porosidad y falta de fusión en la unión de pernos y trabe; falta de pernos en las trabes que conforman el conjunto del puente, además de diferentes tipos de concreto en la tableta; soldaduras no concluidas o mal ejecutadas, y “supervisión y control dimensional en soldaduras de filete”.
El análisis técnico-científico determina la deformación en las trabes, en patines y almas que las conforman; también identificó roturas en almas de las trabes, perfiles de ángulo y placas de conexión.
En una versión previa del dictamen a la que tuvo acceso este diario, se hablaba de cuatro líneas de investigación que incluían, adicionalmente, la trituración de la losa de concreto; la influencia de cargas por el sistema de ferrocarril y la falta de mantenimiento de la infraestructura. En la última versión, estos elementos ya no aparecieron.
El reporte agrega que de la revisión física y documental aún está en proceso la información complementaria de algunos puntos, como los relacionados con posibles reparaciones y rehabilitaciones realizadas con posterioridad a la construcción, así como el impacto de la operación cotidiana sobre la estructura del Metro.
La compañía sostiene que el objetivo del estudio es identificar qué fue lo que originó el percance (causa inmediata), así como detectar problemas sistémicos que, si se cambian, podrían evitar que ocurra un incidente similar.