Se están desarrollando fiestas patronales en el Pitillal, sin embargo, las ventas de los locatarios no suben, porque la delegación ‘renta’ espacios en la plaza a foráneos.
Con el reinicio de las festividades religiosas en el Pitillal, también se reiniciaron quejas que no son nuevas pero que ningún gobierno, de ningún color, ha querido solucionar: la renta de espacios sobre la plaza, a comerciantes foráneos.
Las fiestas del Pitillal han lucido con mucha asistencia, producto de 2 años en las que fueron canceladas por la pandemia, sin embargo, esta cantidad de gente no se traduce en mejores ventas para los comerciantes.
Ellos, que pagan renta de entre 15 y 25 mil pesos durante los 12 meses del año, que pagan impuestos, sueldos y que cooperan para que en la delegación haya mejores condiciones que atraigan a la gente, son desplazados en los mejores días, porque los espacios en la plaza se rentan a comerciantes de fuera, que pagan una renta pequeña y que se llevan las mejores ventas.
Esta denuncia no es nueva, cada año, antes de la pandemia, se realizaba y había expectativa de que, con el cambio de gobierno, esta situación también cambiara, pero no ocurrió.
Desde el anonimato, por miedo a represalias, los comerciantes piden a las autoridades que se les dé prioridad a quienes están durante los meses buenos y los meses malos, ya que son ellos los que mueven económicamente a la delegación y el trato que se les da es injusto.