La legisladora Selene Cárdenas Pedroza dijo que el cabildo de Bahía pudo ser presionado para promover el cambio de nombre y aseguró que no hay proyecto que justifique la acción.
La diputada nayarita Selene Cárdenas Pedroza, de Movimiento Ciudadano y represenante de Bahía de Banderas en el congreso local, dijo que el cambio de nombre de Nuevo Vallarta a Nuevo Nayarit, es un capricho sin argumentos del gobernador Miguel Ángel Navarro Quintero.
La legisladora mencionó que, incluso, el cabildo de Bahía de Banderas pudo ser presionado desde el congreso para que promovieran el cambio de nombre.
“Lo que sí observamos fue un proceso viciado, donde intervino el gobernador del estado, yo creo presionado también el ayuntamiento de Bahía de Banderas y con complicidad de la mayoría de los diputados de esta legislatura”, dijo Cárdenas Pedroza.
Aseguró también que no existen justificaciones válidas para que este cambio ocurriera y que se debe a un capricho del gobernador, que atenta contra la certeza patrimonial de los habitantes de esta región.
La diputada finalizó diciendo que está a la orden por cualquier ejercicio jurídico que los habitantes de Nuevo Vallarta quieran realizar, con la finalidad de echar para atrás este cambio.