El Senado de la República introdujo cambios a la iniciativa de la presidenta Claudia Sheinbaum en materia de impartición de justicia, particularmente en lo referente a la figura de los llamados “jueces sin rostro”.
Las modificaciones establecen que la reserva de identidad de los juzgadores que conozcan casos de delincuencia organizada será una medida temporal, de carácter excepcional y sujeta a controles, aplicable únicamente por el tiempo estrictamente necesario.
El presidente de la Comisión de Estudios Legislativos del Senado, Enrique Inzunza, explicó que la reforma parte del principio de que la identidad del juez no puede mantenerse completamente oculta para las partes involucradas en el proceso. Detalló que lo que se plantea es preservar la seguridad y el resguardo de la identidad del juzgador, protección que deberá ser solicitada ante el Órgano de Administración Judicial.
Inzunza reconoció que este es uno de los puntos más controvertidos de la reforma al Código Nacional de Procedimientos Penales y a la Ley Federal contra la Delincuencia Organizada, ya que la reserva de identidad tensiona el derecho de las personas procesadas a conocer quién las juzga y, en general, el debido proceso. Por ello, se propusieron ajustes para limitar esta figura a supuestos verdaderamente excepcionales.
Además, el Senado realizó modificaciones en materia de lenguaje incluyente y adecuaciones de técnica legislativa, considerando que en los procesos penales rige el principio de aplicación exacta de la ley.
La reforma también contempla plazos procesales más breves, nuevos supuestos de detención en flagrancia y la posibilidad de que, en situaciones excepcionales, el Ministerio Público inicie investigaciones sin orden judicial previa. Estos puntos no fueron modificados durante la discusión en el Senado.