La rueda de prensa no solo dejó anuncios sobre reactivación económica; también evidenció molestia, tensión y al verse reflejadas las prioridades de Luis Munguía.
En medio de un contexto complicado para Puerto Vallarta, hubo quienes cuestionaron que el alcalde, Luis Munguía, se mantuviera en su teléfono celular durante buena parte de la conferencia. No es la primera vez que se le observa con el dispositivo en la mano en actos públicos o sesiones de cabildo, pero en esta ocasión el gesto resultó especialmente sensible. Para algunos empresarios y asistentes, el momento exigía concentración absoluta y un mensaje claro de liderazgo.
Sin embargo, más preocupante que la forma fue el fondo. La facilidad con la que una persona desconocida logró ingresar, hacerse pasar por periodista y acercarse hasta intentar arrebatarle el teléfono al presidente municipal encendió focos rojos. El incidente no solo interrumpió el diálogo, también dejó al descubierto posibles fallas en los filtros de seguridad.
En tiempos donde la estabilidad y la confianza son clave para el municipio, estos episodios pesan. La imagen pública importa, pero la seguridad institucional importa aún más.