El gobierno de Estados Unidos inició una investigación contra los gobernadores de Sonora, Alfonso Durazo, y de Tamaulipas, Américo Villarreal, por presuntos vínculos con el crimen organizado, de acuerdo con una investigación de Puente News Collaborative y Los Angeles Times.
Según los reportes, Durazo, exsecretario de Seguridad federal y uno de los principales impulsores de la estrategia de “abrazos, no balazos” durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, es uno de los funcionarios de más alto perfil bajo indagatoria. La investigación se da en un contexto en el que Sonora es considerada una ruta clave para el tráfico de drogas hacia Estados Unidos.
El proceso en territorio estadounidense podría derivar en acusaciones formales a través de un gran jurado, mecanismo que evalúa la evidencia presentada por fiscales antes de emitir órdenes de arresto.
Estos casos se suman al del actual gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, quien también enfrenta acusaciones por parte de autoridades estadounidenses por presunta colaboración con el Cártel de Sinaloa en el tráfico de drogas a cambio de sobornos y apoyo político.
Sobre la reciente investigación de medios estadounidenses, la titular de Comunicación del Gobierno de Sonora rechazó las acusaciones y aseguró: “Es completamente falsa la información publicada respecto del gobernador Alfonso Durazo Montaño”.
Además, afirmó que el gobernador cuenta con una visa vigente y no ha sido notificado de investigación alguna por parte de las autoridades de los Estados Unidos.
“Rechazamos categóricamente cualquier señalamiento sin sustento y reiteramos nuestro compromiso con la verdad y la transparencia”, afirmó.