Por enésima ocasión, el alcalde ignoró los llamados ciudadanos y desdeñó el plantón que realizaron los comerciantes del Pitillal.
Arturo Dávalos Peña, alcalde de Puerto Vallarta y máximo representante de todos los habitantes de este destino turístico, volvió a mostrar su falta de empatía y de interés en escuchar y dialogar con aquellos que se sienten vulnerados.
Este martes, comerciantes de la delegación del Pitillal se manifestaron en la plaza de armas y buscaron acercarse con el presidente para solicitarle apoyo, tras más de 1 mes que cerraron sus negocios.
La manifestación inició a las 9 de la mañana y, aunque desde las 9:15 ya había comunicación con elementos de la policía turística, el presidente nunca salió.
Pasadas las 10;30 de la mañana, es decir, 90 minutos después de iniciada la protesta, salió el secretario general del ayuntamiento, Francisco Vallejo Corona y pidió dialogar con una comitiva de los protestantes.
El resto es irrelevante para el tema que se toca en este artículo de opinión.
Tras los llamados desesperados de los comerciantes, a los que Dávalos les prometió apoyo si votaban por él en 2015 y les repitió el discurso en 2018, el presidente tenía la responsabilidad moral para acercarse a ellos y, por lo menos, escucharlos.
No obstante, el alcalde nunca se paró en la presidencia, nunca hizo una llamada telefónica con los interesados en entrevistarse con él y, como siempre que hay manifestaciones, envió a un ‘delegado’ en su representación.
Y esta es la constante del presidente municipal, pues hace algunos días, cuando los músicos de la región se manifestaron en la misma plaza de armas, ocurrió lo mismo, Dávalos no se molestó siquiera en atenderlos.
Lo mismo hizo con los manifestantes de la Boca de Tomatlán y Mismaloya, cuando alzaron la voz en contra de la mini hidroeléctrica del Río de los Horcones y con los palaperos de Boca de Tomates, cuando estaban en riesgo sus negocios.
Arturo Dávalos ya ha demostrado en reiteradas ocasiones que él no está disponible a la hora de dar la cara e intentar dar solución a las peticiones de sus gobernados. Arturo Dávalos ha mostrado, una vez más, la falta de empatía con la gente que le entregó su confianza.
Hay quienes, con intereses económicos de por medio, ya lo colocan como el ‘Rey Arturo’, máximo líder político de la ciudad e inminente ganador en las revueltas venideras, pero no hacen mención, nunca, se la falta de solidaridad ante la gente.
Arturo Dávalos es, en resumen, un presidente ‘poser’, falto de capacidad de reacción en escenarios como los antes mencionados y, más grave aún, indiferente con la gente a la que, seguramente, les va a volver a pedir el voto en 2021.