El lugar donde se originó el fuego era de difícil acceso y difícilmente pudo haber ‘combustión espontánea’; no hay rastro de quienes pudieran ser los responsables.
El fuego que consumió 3.4 hectáreas de los terrenos aledaños al Área Natural Protegida Estero El Salado, no pudo iniciar por combustión espontánea y lo más seguro es que haya sido provocado por alguna persona que se adentró sin permiso.
Debido a lo difícil que es llegar al sitio donde iniciaron las llamas, resulta complicado pensar que algún objeto haya generado el fuego, por lo que la teoría más aceptada hasta el momento es que alguna persona, ajena al estero, se las ingenió para llegar al sitio y comenzar con la combustión.
Sin embargo, hasta el momento no se tiene información sobre quién pudo ser ni por qué lo habría hecho, por lo que tampoco hay detenidos por este hecho.
El fuego inició durante la noche del miércoles 9 de marzo y se mantuvo durante toda la madrugada del jueves, pues los bomberos no pudieron acceder al sitio y se determinó que debí apagarse solo.
Es el segundo incendio en 2 años en el estero, luego de que se registrara un siniestro en el primer trimestre del 2020.