El derrame petrolero en el Golfo de México ya ha afectado al menos 933 kilómetros de costa, desde Tabasco hasta Tamaulipas, denunció el Corredor Arrecifal del Golfo de México, quien advierte sobre daños a ecosistemas y riesgos a la salud de las comunidades.
De acuerdo con el reporte, el chapopote continúa llegando a distintas playas, alcanzando incluso zonas como Playa La Pesca en Tamaulipas. Además, se han registrado afectaciones en habitantes por el consumo de productos del mar contaminados.
Las organizaciones señalaron que, hasta el momento, no se ha identificado con certeza la fuente del derrame ni se ha realizado una evaluación integral de los daños. Un análisis del Sistema de Información y Diagnóstico de los Ecosistemas del Golfo de México indica que es poco probable que el hidrocarburo provenga de las chapopoteras de Cantarell, como se planteó inicialmente.
En cambio, un grupo interdisciplinario coordinado por la Secretaría de Marina y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales ha señalado tres posibles orígenes: una chapopotera cercana al Puerto de Coatzacoalcos, otra en Cantarell y un posible vertimiento ilegal desde una embarcación aún no identificada.
Ante este escenario, el Corredor Arrecifal anunció movilizaciones el próximo 5 de abril en las regiones afectadas y lanzó una serie de exigencias, entre ellas la suspensión inmediata de actividades de exploración y explotación de hidrocarburos en la zona hasta esclarecer el origen del derrame.
También pidieron reforzar las labores de limpieza, realizar estudios sobre los impactos socioambientales y riesgos a la salud, así como implementar planes de restauración ecológica y garantizar indemnizaciones a las comunidades afectadas.
Entre otras demandas, destacan la transparencia sobre el uso de dispersantes químicos, el monitoreo a mediano y largo plazo de los ecosistemas y recursos pesqueros, y la creación de esquemas de protección para las comunidades costeras frente a los riesgos de la industria petrolera.