La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, exigió al gobierno federal actuar contra funcionarios señalados por presuntos vínculos con el crimen organizado y solicitó de manera específica que el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, sea entregado a Estados Unidos.
A través de un mensaje difundido el domingo en su cuenta de X, la mandataria estatal advirtió que la impunidad podría poner en riesgo la soberanía nacional, así como la relación bilateral con Estados Unidos y la continuidad del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Campos subrayó que, si bien rechaza cualquier tipo de intervención militar extranjera en territorio mexicano, el debate que actualmente se desarrolla en Estados Unidos sobre posibles acciones contra los cárteles no surgió de manera espontánea, sino como consecuencia de la falta de acciones del gobierno federal contra funcionarios presuntamente vinculados con el crimen organizado.
Además, señaló que la soberanía nacional no debe utilizarse como argumento para evitar investigaciones o procesos judiciales contra servidores públicos acusados de colaborar con grupos delictivos.
Las declaraciones de la gobernadora se dan en medio de una confrontación política con el gobierno federal, derivada de la investigación que realiza la Fiscalía General de la República (FGR) sobre un operativo antidrogas efectuado en Chihuahua en abril pasado, en el que participaron cuatro agentes estadounidenses.
Dicha investigación se abrió luego de que dos agentes de la CIA murieran en un accidente automovilístico tras participar en acciones relacionadas con el desmantelamiento de un narcolaboratorio en la entidad, mientras que otros dos agentes fueron repatriados a Estados Unidos.