La aprobación en el Senado de la Ley General para el Fortalecimiento y Armonización Catastral y Registral generó controversia entre las bancadas del senado. Mientras Morena sostiene que la legislación busca modernizar y agilizar los trámites relacionados con las propiedades, la oposición advierte que podría facilitar incrementos en el impuesto predial, por lo que la ha denominado “Ley Predialazo”.
La nueva legislación busca establecer mecanismos comunes para organizar, actualizar y compartir información sobre los inmuebles en México, mediante la coordinación entre la Federación, los estados y los municipios. Para ello, contempla la creación de herramientas digitales que permitan modernizar los catastros y los registros públicos de la propiedad.
Entre los cambios se encuentra una Clave Única Catastral para identificar cada inmueble, así como una Cédula Única Catastral y Registral que concentre información de cada propiedad. También se prevé conectar las plataformas de las distintas autoridades, digitalizar trámites y ampliar la información disponible sobre los bienes inmuebles del país.
La Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT), encabezada por José Antonio Peña Merino, tendrá un papel central en la implementación tecnológica de la ley. Entre sus funciones estarán desarrollar y administrar las plataformas digitales, establecer criterios técnicos para homologar los sistemas y facilitar el intercambio de información entre las autoridades.
¿Por qué la oposición advierte un posible aumento al predial?
El principal punto de controversia es la actualización de los valores catastrales, ya que estos pueden utilizarse como base para calcular el impuesto predial que pagan los propietarios de viviendas, terrenos y otros inmuebles.
En términos sencillos, el valor catastral es la cantidad que las autoridades asignan oficialmente a una propiedad para fines administrativos y fiscales. No necesariamente coincide con su valor comercial, es decir, el precio al que podría venderse en el mercado.
Por ejemplo, si una casa tiene un valor catastral de 500 mil pesos, pero su precio de mercado es de un millón de pesos, una actualización de su valor catastral podría elevar la cantidad utilizada para calcular el predial. Si esto ocurre, el impuesto podría aumentar, aunque el incremento dependerá de las tasas, tarifas y disposiciones fiscales aplicables en cada municipio.
Por esta razón, la actualización catastral y el aumento del predial están relacionados, pero no significan lo mismo. Modernizar los registros de las propiedades no implica, por sí solo, que el impuesto vaya a subir; sin embargo, modificar los valores catastrales sí podría tener efectos en el monto que pagan los propietarios.
Desde la bancada de Morena, senadores han defendido que la nueva ley no establece un incremento automático o generalizado del predial, ni implica que la Federación vaya a asumir el control de los catastros municipales.
En contraste, la oposición sostiene que la modernización de los registros inmobiliarios podría facilitar la actualización de los valores catastrales para acercarlos a los precios del mercado, lo que eventualmente aumentaría la base sobre la cual se calcula el impuesto.
De esta manera, la polémica se centra en los posibles efectos que la actualización de la información inmobiliaria tendría sobre los impuestos locales. Aunque la ley busca modernizar los sistemas catastrales y registrales, el impacto en el bolsillo de los propietarios dependerá de cómo se actualicen los valores de los inmuebles y de las reglas fiscales que se apliquen en cada localidad.