Polo, el segundo huracán más potente del Pacífico, no tocó tierra por un anticiclón
Polo encontró un obstáculo en su camino hacia México y fue un anticiclón. La zona de alta presión sobre el territorio mexicano modificó las corrientes de aire alrededor del huracán y favoreció que se mantuviera sobre el océano, en lugar de avanzar directamente hacia las costas.