El pequeño artefacto fue encontrado el 6 de noviembre en una estación de Tamaulipas y ya investigan si se distribuyó en otros estados.
Durante una verificación realizada el 6 de noviembre fue localizado un nuevo “rastrillo” en las bombas que surten combustible, con el cual se estaba robando a los usuarios en una gasolinera de Tamaulipas, así lo informó el titular de la Profeco, Ricardo Sheffield.
“Se ocupa una preparación especial para lograr detectar esos cables y una pieza adicional muy pequeña en el tablero del control del cerebro de la bomba. Esto es lo que encontramos en Tamaulipas, es más efectivo y pueden robar lo que quieren por variaciones por minuto a lo largo del día”, señaló.
Sheffield indicó que fue la FGR la que colocó los sellos de inmovilización en la estación, porque forma parte de un delito y una investigación.
A través de imágenes que mostró el procurador en conferencia de prensa con el Presidente AMLO, se señala que el componente electrónico localizado presenta alteraciones y cuenta con una tarjeta electrónica con un sistema de radiofrecuencia, en comparación con el “viejo rastrillo” que se utiliza desde hace 15 años.
También se añadió que se estableció un protocolo para realizar las verificaciones, las cuales fueron aplicadas de acuerdo a la norma mexicana.