La inflación en México mostró una ligera baja durante la primera quincena de julio, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). El nivel anual se ubicó en 3.10%, lo que indica una moderación en el aumento de precios.
Según el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), los precios subieron apenas 0.07% respecto a la quincena anterior, luego de varias semanas en las que habían disminuido.
Esta desaceleración se debe principalmente a la baja en productos básicos como frutas y verduras. Por ejemplo, el jitomate, el chile serrano, el aguacate y el tomate verde registraron caídas en sus precios. También el gas LP tuvo una ligera disminución.
Sin embargo, no todo bajó. Algunos productos y servicios aumentaron de precio, como el transporte aéreo, la vivienda, el pollo, los servicios turísticos, así como las comidas en restaurantes. Incluso las computadoras registraron un incremento notable.
En general, aunque la inflación va a la baja, los cambios en precios siguen siendo mixtos, con algunos productos más baratos y otros más caros para los consumidores.