Trump baja tensión entre USA e Irán; aplicará sanciones económicas

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Trump aprovecha el limitado bombardeo de represalia de Teherán, sin víctimas, para eludir la vía militar y responde sólo con sanciones.

La imagen de una lluvia de misiles iraníes cayendo anteanoche sobre una base militar iraquí con tropas estadounidenses en su interior no parece augurar muy buenos presagios.

Pero su naturaleza extremadamente calculada y la ausencia de bajas han dado a la Casa Blanca una oportunidad para relajar la tensión que Donald Trump, a pesar de las múltiples amenazas previas, no ha dejado pasar. Se avecinan nuevas sanciones pero, a corto plazo, el riesgo de una escalada militar en la volátil región parece evitado.

“Irán parece estar de retirada y esto es algo bueno para todas las partes afectadas y para el mundo”, afirmó el presidente norteamericano en un mensaje a la nación, en un tono más solemne del habitual.

Rodeado de sus más estrechos asesores, Trump intervino apenas doce horas después de que Teherán se atribuyera el lanzamiento de dos docenas de misiles sobre dos bases aéreas estadounidenses en territorio iraquí en venganza por el asesinato, el pasado 3 de enero, del general Qasem Soleimani , líder de la Fuerza Quds, brazo exterior de los Guardianes de la Revolución.

Esta venganza estuvo marcada por el simbolismo. El objetivo fueron las tropas estadounidenses desplegadas en Irak, a las que Solaimani quería ver fuera del país. El ataque más importante fue contra la base Al Asad, en la provincia de Anbar, que el presidente Trump visitó en el 2018. El segundo objetivo fue una base aérea situada en Irbil, capital de la región autónoma del Kurdistán.

La impresión de las autoridades estadounidenses es que el ataque estaba diseñado para no causar bajas. Los misiles, según fuentes militares, aterrizaron en zonas poco pobladas de las bases.

El Gobierno iraquí reconoció que Irán le previno verbalmente del ataque. Fuentes militares estadounidenses aseguran que dispusieron de “varias horas” para protegerse de la salva de misiles, 22 de acuerdo con Irak (de los que dos no explotaron) o 15, incluidos cuatro que fueron fallidos, según el Pentágono.

El presidente norteamericano anunció que pedirá a la Alianza Atlántica que se involucre más en la región y reclamó al Reino Unido, Alemania, Francia, Rusia y China que “abandonen completamente” lo poco que queda del acuerdo nuclear internacional firmado con Teherán en el 2015 y se sumen a su estrategia.

“Mientras yo sea presidente de Estados Unidos, Irán nunca podrá tener armas nucleares. Buenos días”, dijo a modo de saludo al comienzo de su intervención, a las once de la mañana hora local de Washington.

Actualmente las tropas estadounidenses están más cerca que nunca de retirarse de Irak, pero el líder supremo quiere que abandonen Asia Occidental, como llama el régimen a la región de Oriente Medio y que incluye Afganistán. Ese está llamado a ser el último objetivo de Irán, aunque falta por ver cuál será la estrategia. Por el momento, Teherán había advertido que, si Trump no atacaba, no respondería. El Mundo

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