No hicieron falta las autoridades en la marcha del 25 N

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No se esperaba su presencia, porque nunca asisten a los eventos solidarios, y confirman que poco y nada les importan las luchas sociales.

Este miércoles 25 de noviembre se conmemoró el día internacional para erradicar la violencia contra las mujeres y fue una fecha muy sentida para los ciudadanos de Jalisco que ven como en el estado la situación en materia de seguridad está peor que nunca y las autoridades ni siquiera son empáticas.

Durante la noche del miércoles 2 eventos se desarrollaron en Puerto Vallarta, el primero una caravana de vehículos que inició en la entrada norte, en la delegación de las juntas; la segunda en la presidencia municipal en el corazón de Puerto Vallarta.

Ambos contingentes tuvieron un punto de reunión, el parque del monumento a la mujer, sitio al que llegaron poco más de 150 personas que exigían, y exigen, garantías de seguridad y de igualdad para las mujeres de este país.

Algo llamó la atención en esta marcha y caravana: no hubo un solo personaje político que apoyara la misma, a pesar de que presumen cada que pueden que están combatiendo la violencia de género y todas sus variables.

Ni alcalde Arturo Dávalos Peña, ni su delfín Diego Franco, ni cualquier otro representante del gobierno municipal se apersonó para fungir como enlace entre las autoridades y la gente.

Caso muy diferente anteriores marchas de diferentes colectivos, como el lgbt, en el que Arturo Dávalos desfilo contento hace un par de años y obligó a la corporación policíaca a desfilar junto con él.

Pero esta actitud poco empática no es nueva. Durante los meses del confinamiento, cuando se manifestaron los músicos, los dueños y gerentes de salones de eventos, los trabajadores del arte urbano de los arcos del malecón y los trabajadores de la vida nocturna de Puerto Vallarta, Dávalos ni siquiera tuvo el tacto de recibirlos y platicar con ellos, mucho menos iba a sumarse a la exigencia del 25N.

Así, la marcha estuvo nutrida por ciudadanos y algún ‘politiquillo’ oportunista que pasó desapercibido, pero sin autoridades, aunque falta no hicieron.

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