Ellos desaparecidos, el gobernador no quiere hablar y el alcalde ocupado en campaña

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El discurso de la percepción y los ‘hechos aislados’ se ha derrumbado, igual que la tranquilidad de decenas de familias que hoy no saben dónde están sus seres queridos.

La seguridad en Puerto Vallarta es un argumento cada vez menos sólido para vender a este que es, estadísticamente hablando, el segundo destino turístico predilecto del país y el que más gente ha recibido post-pandemia.

A pesar de que las autoridades estatales presuman que los delitos han bajado y que hoy por hoy se encuentran por debajo de la media nacional y sin importar que las autoridades locales también presuman que Puerto Vallarta está bien calificada en percepción de seguridad, la realidad que se vive es contundentemente diferente.

Puerto Vallarta tiene, desde 2016, activa la alerta de género por los altos índices de violencia contra la mujer, sin embargo, en los últimos días el problema de inseguridad que tiene a la ciudad de cabeza es el tema de los desaparecidos.

De momento, y recientes, son 8 personas las que se encuentran desaparecidas y los avances de la fiscalía son nulos, idénticos a las acciones de gobierno y a la empatía de nuestras autoridades.

Este viernes 28 de mayo el gobernador de Jalisco vino a ‘encerrarse’ con empresarios del más alto nivel, a un hotel de 5 estrellas ubicado en el sur de Puerto Vallarta.

Al terminar el evento que vino a inaugurar, fue abordado por medios locales y cuando se le cuestionó sobre los avances en la información sobre los casos de desaparecidos, simplemente dijo que ‘no iba a hablar más del tema’, ignorando los cuestionamientos y, con ellos, a las familias que hoy viven incompletas.

Por otro lado, el alcalde, hoy con licencia y candidato a la diputación federal, Arturo Dávalos Peña, ese que siempre se escondió cuando había exigencias y que se escudó diciendo que los hechos delictivos eran ‘aislados’ y que pretendía disfrazar la realidad de la ciudad con una encuesta del INEGI, hoy anda ocupado en campaña.

Ese que, a pesar de que la ciudad se le caía a pedazos al grado de que la Marina tuvo que intervenir, siempre dijo que no pasaba nada, minimizando así el dolor de las familias que son víctimas directas de su pasividad y su falta de exigencias a las instancias superiores, hoy pide el voto para ser representante de 9 municipios de la región.

Ellos, el gobernador y Dávalos Peña, nunca le han dado la importancia debida a un problema que poco a poco consume la poca confianza de la gente y que se traduce en malas opiniones al exterior.

Ellos, los jóvenes y jovencitas, desaparecidos; el gobernador no quiere hablar del tema y el alcalde, con licencia, ocupado en campaña, porque importa más el poder y el dinero que da el poder, que la tranquilidad de las familias vallartenses.

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