Luego de la polémica generada por la revelación de que en el Senado existe un salón de belleza para cortes de cabello, tintes y otros servicios, se dio a conocer que la Cámara de Diputados también cuenta con un espacio de peluquería y estética.
De acuerdo con la información disponible a partir de una investigación del medio El Universal, este servicio opera dentro de la Cámara de Diputados, aunque a diferencia del Senado, no es exclusivo para legisladores ni se financia con recursos del erario. Actualmente se encuentra ubicado en el basamento del edificio E, donde continúa funcionando.
El servicio fue suspendido de manera temporal en 2014, cuando los espacios fueron reasignados para oficinas; posteriormente fue reubicado en su actual ubicación. Además, dejó de representar un gasto para la Cámara luego de que la entonces vicepresidenta de la Mesa Directiva, la diputada panista María Elena Álvarez Bernal, solicitara que los costos fueran cubiertos directamente por las diputadas y diputados que hicieran uso del servicio, ante las críticas por el uso de recursos públicos.
En su momento, el Grupo de Trabajo encargado de revisar los aspectos éticos en el funcionamiento de la Cámara señaló que, si bien el servicio puede responder a una necesidad práctica, no existía justificación para que la institución erogara recursos públicos para su operación.