A horas del inicio del Mundial de Fútbol 2026, propietarios de palcos del Estadio Azteca advirtieron que podrían realizar protestas e incluso impedir el partido inaugural, en desacuerdo con las restricciones impuestas por la FIFA y la administración del inmueble.
El conflicto surge por las medidas que buscan limitar el acceso a los palcos, prohibir el ingreso de alimentos y restringir el uso de estos espacios durante los partidos del torneo, sin contemplar compensaciones para los dueños.
Los afectados aseguran que dichas disposiciones vulneran sus derechos de propiedad, al tratarse de palcos adquiridos de forma vitalicia o mediante contratos multianuales, por lo que acusan a la administración del estadio y a la FIFA de desconocer estos acuerdos.
Ante esta situación, los propietarios señalaron que cuentan con el respaldo de colectivos sociales, transportistas y otras organizaciones, con quienes podrían llevar a cabo movilizaciones e incluso bloquear el desarrollo del partido inaugural si no se alcanza una solución.
La disputa ya ha llegado a instancias legales. Un juez federal concedió inicialmente medidas cautelares que permitían a los dueños ingresar alimentos y hacer uso de sus palcos durante el Mundial; sin embargo, resoluciones posteriores han frenado temporalmente este acceso, dejando el caso sujeto a nuevas revisiones judiciales.
El conflicto se mantiene abierto, en medio de la expectativa por el arranque de uno de los eventos deportivos más importantes a nivel mundial.