La inflación en México bajó durante la primera mitad de junio y se ubicó en 3.55% anual, lo que significa que los precios en general aumentan, pero a un ritmo más lento, informó el Inegi.
De acuerdo con el reporte, esta disminución se debe principalmente a la baja en los precios de algunos productos agrícolas como el chile poblano, jitomate y chile serrano, además de artículos como automóviles y tenis.
Con este resultado, la inflación suma varias quincenas consecutivas a la baja y se acerca al objetivo del Banco de México, que es de alrededor del 3%.
Sin embargo, no todos los precios bajaron. Algunos servicios y productos aumentaron, como los boletos de avión, el aguacate, los hoteles y los servicios turísticos, así como comidas en fondas, taquerías y otros negocios de alimentos.