Inician conversaciones entre México y Estados Unidos para revisar el T-MEC

12

Funcionarios comerciales de Estados Unidos y México iniciarán este lunes una nueva ronda de conversaciones sobre el futuro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T‑MEC), en un proceso clave para definir si el acuerdo comercial se renueva, se modifica o eventualmente expira en los próximos años. El tratado regula actualmente un comercio anual de 1.6 billones de dólares entre las tres economías de América del Norte.

Entre las posibilidades sobre la mesa está extender el acuerdo tal como está por otros 16 años, aunque analistas consideran que es poco probable. Bajo el mecanismo de revisión del tratado, los países tienen hasta 2036 para alcanzar un acuerdo sobre su renovación o modificaciones, de lo contrario el pacto podría terminar. Además, cualquiera de los tres socios puede retirarse del tratado si notifica a los demás con seis meses de anticipación, un escenario que genera preocupación en México y Canadá ante la postura del expresidente Donald Trump.

El tratado sustituyó al Tratado de Libre Comercio de América del Norte, firmado en 1994, y actualizó las reglas comerciales de la región, incluyendo disposiciones para el comercio digital que prohíben imponer aranceles a productos electrónicos como música, software o videojuegos. También incorporó reglas para fomentar salarios más altos en la región y aumentar el contenido de origen norteamericano en la producción.

No obstante, el comercio entre los países sigue enfrentando tensiones. Algunos productos continúan sujetos a aranceles estadounidenses, como camiones medianos y pesados con impuestos de 25%, además de tarifas del 50% al acero, aluminio y cobre, y un 17% a los tomates mexicanos. A pesar de ello, gran parte de las importaciones procedentes de México y Canadá que cumplen las reglas del tratado siguen entrando a Estados Unidos libres de aranceles.

Entre los temas que Washington buscaría reforzar está evitar que productos provenientes de China ingresen al mercado estadounidense a través del T-MEC, incentivar mayor producción dentro de Estados Unidos y ampliar el acceso de agricultores estadounidenses al mercado lácteo protegido de Canadá. En contraste, México busca evitar una renegociación profunda del tratado, flexibilizar las reglas de origen cuando ciertos insumos no se produzcan en América del Norte y fortalecer los mecanismos de resolución de disputas.

El secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, señaló que uno de los objetivos centrales es reducir al mínimo los aranceles y garantizar mecanismos claros para resolver conflictos comerciales, mientras se preserva el libre comercio con Estados Unidos, principal socio comercial del país. México prevé que Canadá se sume a las conversaciones en una etapa posterior.

Compartir.