La presidenta Claudia Sheinbaum defendió la construcción de la planta de amoníaco en la Bahía de Ohuira, en Topolobampo, Sinaloa, y afirmó que el proyecto, con un avance cercano al 95%, cuenta con estudio de impacto ambiental y fue sometido a consulta pública.
Durante su conferencia matutina, la mandataria señaló que no se trata de una obra nueva, sino de una infraestructura iniciada hace varios años, cuya conclusión corresponde a la actual administración. Explicó que el proyecto fue evaluado durante el gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador mediante un estudio que estableció medidas de mitigación ambiental, además de contemplar acciones para mejorar parte del estero ubicado en la zona.
Sheinbaum reconoció que recientemente algunas comunidades indígenas y habitantes han manifestado inconformidad con la obra; sin embargo, reiteró que el Gobierno federal mantendrá el diálogo con los sectores que tienen objeciones.
La presidenta subrayó que la planta forma parte de la estrategia para fortalecer la producción nacional de fertilizantes y reducir la dependencia de importaciones, al destacar que México adquiere en el extranjero la mayor parte de estos insumos para el sector agrícola.
Asimismo, indicó que la necesidad de impulsar la producción interna se evidenció tras el aumento en los precios internacionales de fertilizantes, derivado, entre otros factores, de afectaciones al comercio global como el cierre del Estrecho de Ormuz.
Finalmente, Sheinbaum sostuvo que la información técnica del proyecto es pública y puede consultarse a través de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), y recordó que esta iniciativa comenzó a plantearse desde 2014 como parte de la estrategia para garantizar el abasto de fertilizantes y la producción de alimentos en el país.