Al menos nueve exgobernadores en México han sido encarcelados o enfrentan procesos judiciales por delitos que van desde peculado y lavado de dinero hasta vínculos con el crimen organizado, tortura y fraude.
Entre los casos más destacados se encuentra el de Javier Duarte, exmandatario de Veracruz, quien cumple una condena por asociación delictuosa y lavado de dinero. También figura César Duarte, exgobernador de Chihuahua, actualmente en prisión preventiva acusado de desvío de recursos.
Otro caso relevante es el de Mario Marín, exgobernador de Puebla, quien fue reingresado al penal del Altiplano por su presunta participación en actos de tortura contra la periodista Lydia Cacho. Asimismo, Tomás Yarrington, exgobernador de Tamaulipas, enfrenta procesos por delitos contra la salud y delincuencia organizada.
En Nayarit, el exgobernador Roberto Sandoval fue condenado a prisión por falsificación de documentos, mientras que Roberto Borge, exmandatario de Quintana Roo, continúa su proceso bajo prisión domiciliaria tras ser absuelto de uno de los cargos en su contra.
Por otro lado, el exgobernador Ney González permanece prófugo de la justicia con una ficha roja de Interpol en su contra, acusado de fraude, mientras que Mario Villanueva, también exgobernador de Quintana Roo, cumple prisión domiciliaria debido a su edad y estado de salud.
Estos casos reflejan el alcance de las investigaciones y procesos judiciales emprendidos contra exfuncionarios de alto nivel en el país.