Serie ‘Narcos’ revive la balacera de 1992 en el Christine

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La popular serie de Netflix revivió, en uno de sus capítulos de la temporada 3, la balacera ocurrida en el ya extinto antro de Puerto Vallarta en 1992; con el ‘Chapo’ Guzmán y los Arellano Félix como protagonistas, narrarán, a su modo, aquel fatídico momento para la ciudad.

En el tráiler de la serie Narcos: México 3, que se estrenó este 5 de noviembre en Netflix, se observa brevemente un tiroteo entre dos cárteles de narcotraficantes en el que se aprecia al actor que personifica a Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera vestido de policía.

A pesar de tratarse de una serie de narco ficción, esta balacera sí ocurrió en la vida real y fue uno de los sucesos que marcó un antes y un después en la sangrienta guerra entre el Cártel de Sinaloa, del Chapo Guzmán, y el de los hermanos Arellano Félix, de Tijuana.

Todo sucedió el 8 de noviembre de 1992 cuando un comando de aproximadamente 25 hombres que llegaron en un camión de carga irrumpieron en la entonces popular discoteca Christine, en Puerta Vallarta, Jalisco. Dónde se encontraban los hermanos Arellano Félix, estaba dirigida contra Ramón y Francisco Javier Arellano, líderes del Cártel de Tijuana.

Las autoridades de la época, como aparece en el periódico El Occidental de Guadalajara, revelaron que el comando que ingreso al local disparando contra los asistentes estaba liderado por Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera y Héctor Luis “El Güero” Palma, quienes buscaban vengarse por un ataque con un coche bomba que el 29 de mayo de ese año habían hecho estallar los hermanos, fundadores del Cártel de Tijuana.

Ismael “El Mayo” Zambada, actual líder del Cártel de Sinaloa, que hasta entonces no se aliaba con “El Chapo”, jugó un papel importante en el tiroteo, ya que él reservó el lugar para que se realizara la fiesta de los Arellano, avisó a Guzmán Loera, y evitó asistir argumentado problemas estomacales.

De acuerdo con el periodista Humberto Padgett, la versión al interior del Cártel de Tijuana fue que un grupo de personas entraron a la discoteca, se dirigieron al baño y gritaron “¡Policía!.” Uno de los acompañantes de los capos replicó con la misma advertencia: “¡Policía!”. Lo mataron de inmediato. Los Arellano lograron salir del lugar trepando hasta el tragaluz y el techo.

El homicidio de Armando López, un compadre de Joaquín, El Chapo, Guzmán Loera, cometido en 1989 por Ramón Arellano Félix fue el punto de partida en la tensión entre la las organizaciones.

Ambos eran beneficiarios directos del desastre venido tras el asesinato del agente especial de la DEA Enrique Camarena a manos de Rafael Caro Quintero y Ernesto Fonseca, perpetrado en 1985 en Guadalajara. El gobierno de Estados Unidos se lanzó como un perro furioso y reclamó a su contraparte mexicana la detención de los culpables. Así ocurrió, además de la captura de Miguel Ángel Félix Gallardo.

En los noventa, Palma Salazar junto a Joaquín El Chapo Guzmán enfrentaron una guerra contra los Arellano Félix, del Cártel de Tijuana, por el mercado del narcotráfico.

Hasta entonces, en Puerto Vallarta no se había registrado un hecho violento de tal magnitud y marcó el inicio de una nueva época en la historia violenta del narco en México.

Sin Embargo

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