La presidenta Claudia Sheinbaum expresó su rechazo a la represión contra ciudadanos que se manifestaron en Guadalajara, Jalisco, por la contaminación del agua potable, y señaló que corresponde al gobierno estatal explicar el uso de agua y gases lacrimógenos para dispersar la protesta.
“Nosotros no estamos de acuerdo con la represión, el gobierno de Jalisco debe responder por ello”, afirmó la mandataria, quien reiteró que las manifestaciones pacíficas deben respetarse y que, ante este tipo de conflictos, debe privilegiarse el diálogo.
Sheinbaum también descartó que su gobierno respalde la privatización del servicio de agua, en referencia al esquema de financiamiento que impulsa el gobernador Pablo Lemus para atender la problemática hídrica en la entidad.
La presidenta indicó que el objetivo es encontrar una solución conjunta a la contaminación del agua y explicó que ya existen conversaciones con la Comisión Nacional del Agua (Conagua). Añadió que espera informar próximamente a la ciudadanía de la zona metropolitana de Guadalajara sobre los avances para resolver esta situación.