Héctor Álvarez, primer edil de Zapotlanejo, fue grabado mientras participaba en una riña y lo captaron golpeando en el rostro a una mujer; “fue en defensa propia”, argumenta.
El alcalde de Zapotlanejo, Héctor Álvarez, fue captado en video mientras participaba en una riña en la noche del 24 de diciembre, luego de discutir con algunos vecinos por la quema de pirotecnia.
El video, de apenas 28 segundos, inicia con una breve discusión y tras señalar al “bonito presidente que tenemos”, su cuñado agrede a la persona que graba.
La imagen se pierde por algunos segundos, pero los gritos desesperados de los participantes de la riña son claros.
En un momento de la grabación se puede ver al alcalde agrediendo a una mujer; la golpeó en la cara.
Luego de hacerse viral este video, el propio Álvarez emitió un comunicado argumentando que esos vecinos son un ‘martirio’ para la colonia y que antes de lo que se ve en el video, se pidió que dejaran de quemar la pirotecnia en 3 ocasiones.
También dijo que agredió a la mujer para defender a su hijo, que estaba siendo pateado en el piso por varios sujetos.
Aquí el comunicado:
”Cada año es un martirio para toda la cuadra su comportamiento, lo pueden verificar con todos los vecinos, y este año no ha sido la excepción pues desde temprana hora tuvieron música de grupo norteño en la calle, posteriormente mariachi y todo el tiempo estuvieron quemando pirotecnia en la vía pública y unos barrenos o cohetones que tronaban muy fuerte.
De manera agresiva me recibieron, a mi hijo Daniel que me acompañaba, Mariana mi hija, Abner mi yerno, mi esposa y Fer también recibieron fuertes insultos hasta que uno de ellos se me quiso abalanzar a golpearme.
Desgraciadamente esta señora que se ve en la imagen, no me dejaba avanzar para ayudarle a mi hijo, a Abner y al Fer también los estaban agrediendo, en el video se ve claramente que están golpeando fuertemente a una persona en el piso, ese es mi hijo Dany.
Es una reacción natural de cualquier ser humano es sobrevivencia natural para salvar la vida de mi hijo, o cualquiera de mis hijos. Como padre siempre estaré dispuesto a ofrendar mi reputación o mi vida si es necesario por la vida de mis hijos”.