El gobierno de Daniel Ortega, que va en su cuarto mandato, corrió a las 18 monjas de la Madre Teresa, que ayudaban a niños desde 1988.
En Nicaragua, las organizaciones y grupos religiosos siguen siendo blanco del gobierno de Daniel Ortega y las últimas afectadas, fueron las 18 monjas de la Madre Teresa, quienes fueron corridas del país y escoltadas hasta Costa Rica.
Y es que la organización perdió estatus legal desde el 28 de junio, por, según el presidente Ortega, ser golpistas a su gobierno.
Sin embargo, la iglesia católica ha denunciado los malos tratos que Daniel Ortega ha proferido contra las diversas organizaciones reconocidas y aseveran que se están violando los derechos humanos, no obstante, el presidente los ha catalogado por ser ‘diablos con sotana’.
En Nicaragua, más de 200 organizaciones han sido desmanteladas porque son opositores del gobierno, o porque públicamente han denunciado irregularidades.
Es decir, el presidente Daniel Ortega, que cursa ya su cuarto mandato, está eliminando cualquier organización que tenga voz crítica y que no se apegue a la ideología impuesta por su partido.