Habitantes de Punta de Mita denunciaron la reactivación de trabajos de construcción en la zona federal marítimo-terrestre de la playa Las Cocinas, área que anteriormente había sido clausurada por autoridades ambientales por sus afectaciones al ecosistema.
De acuerdo con ciudadanos, un megadesarrollo retomó las obras y actualmente construye una barrera de piedras a escasos metros de la última ola en marea baja, lo que afirman, representa una invasión directa a la zona federal y una posible violación a la legislación ambiental vigente.
Los denunciantes señalan que esta intervención no solo afecta la práctica del surf, sino que también impacta de manera significativa el lecho marino, la fauna y el equilibrio natural de toda la bahía. “Están destruyendo Playa Las Cocinas”, expresaron, al advertir que el daño podría ser irreversible si no se detienen los trabajos.
Recordaron que no es la primera vez que se reportan construcciones irregulares en esta zona. En ocasiones anteriores, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) ya había intervenido para detener obras similares; sin embargo, acusan que los trabajos han sido retomados recientemente.
Ante esta situación, ciudadanos organizaron una reunión el pasado domingo para sumar voces en defensa de la playa y exigir la intervención de las autoridades. La protesta, de carácter informativo y educativo, contó con la participación de adultos mayores, jóvenes y niños, así como representantes del municipio, entre ellos la directora de Medio Ambiente y el secretario de Desarrollo Urbano.
Los asistentes acordaron sostener un nuevo encuentro el próximo jueves a las 17:00 horas, en el que también se espera la participación de autoridades federales como Semarnat y Zofemat, con el objetivo de buscar soluciones al conflicto.
Durante la manifestación, los ciudadanos enfatizaron que su postura no es en contra del desarrollo, sino en defensa del patrimonio natural. “No estamos aquí para oponernos al progreso, estamos aquí para defender lo que es de todos. Esto no se trata de una obra, se trata de la playa, del mar y de los 20 metros de zona federal que por ley le pertenecen al pueblo de México, y eso no se negocia”, expresaron.
Asimismo, cuestionaron la veracidad de los carteles colocados en la zona, en los que se indica que los trabajos corresponden a mejoras de la playa. Aseguran que el uso de maquinaria pesada y el tipo de intervención visible contradicen esa versión y podrían ocultar otro tipo de obra con impactos ambientales mayores.
La situación ha generado creciente preocupación entre la comunidad local, que exige transparencia y acciones inmediatas para frenar cualquier afectación al ecosistema costero.