La Fiscalía General de la República informó que en el descarrilamiento del Tren Interoceánico, ocurrido el pasado 28 de diciembre en Oaxaca, no se vieron involucradas fallas de operación del tren.
De acuerdo con la fiscal general Ernestina Godoy, las investigaciones determinaron que la responsabilidad recae en el maquinista, el conductor y el jefe de despacho, por lo que ya se inició un juicio en su contra por los delitos de homicidio y lesiones culposas.
El accidente dejó un saldo de 14 personas fallecidas y más de 100 lesionadas. Hasta el momento, 114 adultos y 31 menores han recibido reparación integral del daño, lo que ha derivado en la extinción de la acción penal en esos casos.
Las indagatorias incluyeron peritajes, auditorías y análisis de seguridad industrial, tras los cuales se descartaron delitos como ataques a las vías generales de comunicación, daño en bienes y uso indebido de atribuciones.
Además, el análisis de la “caja negra” reveló que el tren circulaba a 65 kilómetros por hora en una curva donde el límite permitido era de 50 km/h, lo que habría provocado el descarrilamiento.