La playa Holi, ha perdido más de 13 mil metros cuadrados de superficie efectiva en poco más de una década, lo que representa una reducción superior al 30% del espacio disponible para uso recreativo.
De acuerdo con una investigación del Laboratorio de Investigación Manejo Integrado de la Zona Costera del Centro Universitario de la Costa (CUCosta) de la UdeG, en 2012 la playa contaba con una superficie efectiva de 43 mil 658 metros cuadrados, mientras que las mediciones más recientes, realizadas mediante tecnología satelital de alta precisión, registran apenas 30 mil 364 metros cuadrados.
El responsable del laboratorio, Luis Fernando González Guevara, explicó que esto representa una pérdida de 13 mil 294 metros cuadrados, derivada tanto de procesos naturales propios de la dinámica costera como de intervenciones humanas.
El investigador señaló que la presencia de espigones, enrocados y otras estructuras ha modificado el comportamiento natural de la playa y su dinámica sedimentaria. A esto se suma la ocupación progresiva de espacios por parte de distintos actores económicos, por lo que consideró necesario fortalecer la vigilancia de las autoridades para garantizar el libre acceso a este bien de dominio público.
La reducción de superficie también impacta en la capacidad de visitantes. Con la extensión actual, la playa podría albergar hasta 6 mil 773 personas considerando cinco metros cuadrados por usuario; sin embargo, con un criterio más conservador de 10 metros cuadrados por persona, la capacidad sería de poco más de 3 mil personas.
Pero al considerar factores como la temporada de lluvias, los horarios de mayor exposición solar y otros procesos naturales que modifican la extensión disponible, la llamada “capacidad de carga real” se reduce considerablemente: a aproximadamente mil 728 personas bajo el criterio de cinco metros cuadrados por usuario y a 865 personas con el de 10 metros cuadrados.
Se señaló que estos datos pueden servir como referencia para las autoridades encargadas de administrar la Zona Federal Marítimo Terrestre (ZOFEMAT), particularmente al momento de autorizar permisos, concesiones y actividades económicas en la franja costera.
Ante la pérdida de superficie, el laboratorio destacó la necesidad de implementar planes integrales de manejo que contemplen factores ambientales, sociales y económicos para garantizar la sostenibilidad de las playas de Puerto Vallarta.