Varios grupos, incluso expriistas, se disputan la dirigencia de Morena Vallarta

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El partido, que de la nada, logró posicionarse como la segunda fuerza política en la ciudad, hoy vive una crisis de liderazgo, incluso hasta de principios

Luego de la elección del 1 de julio, donde Morena obtuvo en Vallarta y el Distrito 5, tres regidurías y dos diputaciones (local y federal), posicionándose como la segunda fuerza política, al menos en este puerto, hoy en día el partido vive una seria crisis, pues cuatro grupos al interior del instituto político se disputan el poder, e incluso, políticos externos buscan apoderarse de él.

Los orígenes

Por invitación de Bruno Blancas, en 2017 el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) en Puerto Vallarta fue creado por Héctor Gallegos, Elena Curiel y Roberto Ascencio. El objetivo: crear un partido que fue otra alternativa para aquellos que estaban hartas de los partidos como el PRI y Movimiento Ciudadano.

A la par, se buscaba que el partido de Andrés Manuel López Obrador tuviera presencia en una de las más importantes ciudades de Jalisco.

El comenzar los tiempos políticos preelectorales, el partido comenzó a delinear la estrategia para la elección de los candidatos, tanto para la alcaldía como para las diputaciones.

El resultado, de acuerdo con una supuesta encuesta (cuya existencia nadie puede dar fé) arrojó como candidatos a la diputación federal a Lorena Jiménez y Bruno Blancas para la local, así como a Laurel Carrillo Ventura para la alcaldía.

Ante la designación Carrillo Ventura para la alcaldía, Héctor Gallegos, Elena Curiel y Roberto Ascencio decidieron hacerse a un lado, llevándose la pequeña, pero sólida estructura política que habían conformado en los últimos meses, según ellos, dando un “voto útil” favor del priista César Abarca. El resultado ya todos lo sabemos.

La disputa

Luego de una campaña desigual que dio el triunfo casi inesperado de Lorena Jiménez y el segundo lugar de Laurel en la alcaldía, todos pensaban que el futuro de Bruno Blancas había terminado, pues a pesar de obtener un resultado muy cerrado por debajo del emecista Luis Ernesto Munguía, pocas esperanzas le daban, incluso los propios morenos, quienes le reprochaban que durante todo el proceso electoral sólo ‘nadó de muertito’ y nada hizo para apoyar a sus compañeras.

Sin embargo, al ser el candidato que perdió por menos diferencia, Bruno Blancas logró una curul por la vía plurinominal y ahora es diputado local electo.

Ahora que cada quién obtuvo su cada cuál, el partido debe tener una dirigencia, por lo cual Bruno Blancas fue el primero en alzar la mano para obtener la dirigencia del partido, no para él, específicamente, sino para uno de sus allegados: José Luis Pelayo.

Por su parte, el grupo de Laurel Carrillo busca también hacerse del partido y crear su coto de poder para poder tener otra oportunidad en las próximas elecciones. Lo propio, aunque con menor interés, se encuentran los seguidores de Lorena Jiménez, quienes también pretenden apoderarse del comité municipal.

¿Democrácia?

Otro cuarto grupo, liderado por Álvaro Ramírez, pretenden la dirigencia, poro a través de la vía democrática, por lo cual pugnan por que se abra una convocatoria para elegir al nuevo dirigente del Morena en Vallarta, sin embargo, Blancas no quiere así y pretende dar manotazo al asunto y quedarse con el partido.

Por si fuera poco, políticos externos de la talla Tito Yerena buscan también formar parte de las filas de Morena y esto, para poder apoderarse de la dirigencia y así agenciarse un partido nuevo en la ciudad con posibilidades de crecimiento. Se dice que hasta mochilistas y davalistas están en busca del partido de Andrés Manuel, sin embargo, el tiempo lo dirá…

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