Comida de Jalisco, un gran aporte a la gastronomía mexicana

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A pesar de no ser un alimento, el tequila es una tradición de origen más antigua en México, el tequila proviene específicamente del Agave

El occidente del país goza de una gran biodiversidad por su clima y zona de litoral en el Pacífico. La comida de Jalisco es una de las más beneficiadas de esta situación, un ejemplo de ello es el mundialmente conocido tequila, la birria y las tortas ahogadas.

En cada región hay algún platillo representativo y Jalisco tiene varios; también comparte tradiciones con Nayarit, Colima y Michoacán.

Carne en su jugo

Este platillo es una tradición jalisciense que inspiró a otros estados como Aguascalientes y Guanajuato para retomarlo.

Se trata de un caldo de res con la carne cortada en cubos pequeños al que se le añaden frijoles con tocino -mejor conocidos como puercos-. Para coronar el plato se le añade cebolla y cilantro picado.

Torta ahogada

El birote es una de las claves en la torta ahogada, un pan suave por dentro pero firme y crujiente por fuera que se rellena con carne de cerdo, específicamente carnitas estilo jalisco.

Esta torta se sumerge en una salsa de chile de Yahualica endémico de los Altos de Jalisco.

Se dice que se le llamó torta ahogada porque se sumergía en esta salsa hasta que salieran burbujas. Ahora se puede moderar la cantidad de salsa ya que el chile de árbol es muy picoso.

También existe la versión que no pica y consta de un caldillo de tomate con poco chile.

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Birria

En la actualidad, la birria se ha convertido en uno de los platillos más populares en la comida de Jalisco. Cada uno de los 125 municipios del estado hay una versión.

La carne tradicional es el chivo entre 1 y 2 meses de edad cuando se hace en pequeñas porciones. En cambio, para una birria comercial, el animal debe pesar entre 25 y 35 kilos.

Los buenos birrieros compran los anima­les a particulares que los crían en sus corrales; la mayoría de ellos vienen de estados como San Luis Potosí o Puebla.

Se sirve la carne adobada cocida o tatemada– es de­cir, horneada en seco después de cocida- y troceada o deshebrada en una salsa de jitomate hervida junto con los jugos de cocción.

Las obligadas guarniciones son cebolla picada, limón, tortillas calientes y chile bravo.

Pozole tapatío

Lo elemental de un pozole son los granos maíz cacahuazintle, la proteína (que generalmente es cerdo), el caldo, orégano, y tostadas de maíz con una generosa embarrada de crema y queso para acompañar.

Siendo que México es un país muy diverso, este platillo también lo es y según su distribución geográfica se le condimenta de forma distinta; en Jalisco se usan con chiles rojos.

Menudo jaliscience

En México, este es uno de los mejores remedios para curar la cruda del domingo. La pancita de res -también conocida como menudo- es un platillo caldoso.

Para cocinarla usualmente utilizan jitomate, chiles y hierbas. Antes de comerla prepárala con cilantro, cebolla y un toque de limón.

Barbacoa estilo Jalisco

Aquí no se utiliza borrego como en Hidalgo o Tlaxcala. Se trata de carne de res deshebrada que se marina en un adobo de jitomate, hierbas aromáticas y chiles.

La versión más sabrosa va en taquitos dorados y se decora con su jardín correspondiente: salsa verde cruda, cilantro y cebolla.

Caldo michi

Es una sopa de pescado de agua dulce con verduras cocidas y chiles. Generalmente se realiza con Bagre y chile serrano.

Este platillo es original de la zona de Ocotlán, ya que el pescado se obtiene del lago de Chapala. Esta es otra gran alternativa para desayunar un domingo en la mañana después de haber disfrutado el buen tequilita de la región.

Camarones embarazados

Puerto Vallarta se ha convertido en un lugar donde la gastronomía es el eje vertebral del turismo. Y no es para menos, tienen un fantástico producto de mar y las cocineras tradicionales se han dedicado a hacerlo lucir.

Estos camarones generalmente se sirven como botana y vienen en una brocheta. A diferencia de lo que seguramente pensaste, su nombre surge por esto y es una composición descriptiva: en-vara-asados.

El adobo es clave: se prepara con jugo de naranja, chile pasilla y jitomate. Posterior a la marinada se ponen a la plancha o carbón; estarán listos para acompañar tu cervecita un día de mucho calor.

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Pachola

Una de las cosas que hacen especiales a las pacholas es que la carne se muele -junto con todos los demás ingredientes- en un metate.

Una vez listas se cocinan a la plancha y van increíble con unos frijoles charros o puercos. Guisos que, además de atractivos, matan cualquier hambre.

Capirotada

La capirotada es un postre típico en Semana Santa dentro de la comida de Jalisco y sus ingredientes tienen una connotación religiosa.

El pan es el cuerpo de Cristo, la miel es su sangre, la canela simboliza la cruz, los clavos de olor, pues los clavos de la cruz, y el queso es el sudario.

Jericalla

Este postre ha llenado de sabor las casas tapatías desde sus primeras versiones en el siglo XVIII hasta nuestros días.

Al igual que muchos productos tradicionales, su origen es incierto. Sin embargo, debido a su parecido a la natilla europea se cree que surgió en Jérica, España.

Como resultado del mestizaje culinario entre el nuevo y el viejo mundo, la jericalla mezcla ingredientes mexicanos y europeos como leche, canela, azúcar, huevo y vainilla.

Luego de mezclar, batir y hornear los ingredientes se obtiene una golosina que recuerda en sabor al flan, pero con una sensación muy ligera en la boca.

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