La regidora Melissa Madero señaló presuntas irregularidades en la nómina del Ayuntamiento de Puerto Vallarta, principalmente dentro del Sistema DIF, donde denunció ocho casos de trabajadores que, según su declaración, ingresaron al gobierno municipal en octubre de 2024 y posteriormente registraron ascensos, incrementos salariales y movimientos entre distintas dependencias.
A partir de estos señalamientos, el equipo de Vallarta Independiente revisó las nóminas disponibles del Ayuntamiento y del DIF, así como el Registro de Cédulas Profesionales, con el objetivo de conocer las percepciones reportadas y la información académica disponible de las ocho personas mencionadas.
Uno de los casos es el de Jennifer Elizabeth Rosales Araugo, quien pasó de auxiliar a subdirectora administrativa del DIF. Actualmente registra una percepción mensual de 33 mil 803 pesos. De acuerdo con la consulta realizada, cuenta con cédula profesional y maestría en el área de Administración y Administración de Negocios.

También está Samir Dassaev Atilano Barraza, quien, según lo señalado por Madero, pasó por cuatro áreas de gobierno hasta llegar a la Coordinación General del DIF. Su percepción mensual reportada es de 27 mil 99 pesos. Sin embargo, aún es estudiante del Centro Universitario de la Costa y no cuenta con cédula profesional.
Otro de los casos corresponde a Jesús Miguel Mendoza Villarreal, adscrito al Órgano Interno de Control como comisario. Registra una percepción mensual de 33 mil 838 pesos y, de acuerdo con la información consultada, no cuenta con cédula profesional. Madero señaló que se trata de la persona con mayor percepción dentro del DIF.
En el organismo también aparece Guillermo Rubén Ramírez Ramiro, quien pasó de auxiliar de video a jefe de oficina. Su percepción mensual es de 21 mil 763 pesos y no se encontró registro de cédula profesional.
Sara Goretti Vázquez Arceo pasó de auxiliar administrativa a una coordinación de área y actualmente registra una percepción mensual de 21 mil 763 pesos. De acuerdo con la información señalada por Madero, es estudiante y no cuenta con cédula profesional.
Por su parte, Karen Josefina Cuervo Ibarra pasó de coordinadora de Recursos Humanos a subdirectora del DIF. Su percepción mensual reportada es de 33 mil 803 pesos y cuenta con cédula profesional en Psicología.
Otro de los casos señalados es el de Maricela Velarde Díaz, quien no forma parte de la nómina del DIF, sino de la del Ayuntamiento. De acuerdo con lo expuesto por la regidora, ha pasado por áreas como Protección Civil, Sostenibilidad Ambiental y Presidencia. En la primera quincena de septiembre, último registro disponible consultado en la plataforma de transparencia, reportó una percepción de 21 mil 419 pesos mensuales. No se encontró registro de cédula profesional.
Finalmente, está Erika Dinorah González Flores, quien pasó de proyectista a jefa administrativa de la Gerencia de Gobierno Inteligente, área en la que actualmente labora. Su percepción mensual alcanza los 45 mil 654 pesos, una de las más altas entre los casos señalados. En la información consultada aparece como estudiante en proceso de titulación.
Ante estos casos, surge el cuestionamiento sobre los criterios utilizados para determinar los ascensos y aumentos salariales dentro de la administración municipal: ¿responden a experiencia y méritos profesionales o a otros criterios?