En entrevista para Vallarta Independiente, Juan Mauricio Recamer Vivanco, pescador y lanchero de Puerto Vallarta, denunció las restricciones de acceso que enfrentan los propietarios de 23 embarcaciones ubicadas en el canal del Estero El Salado, luego de que la Administración del Sistema Portuario Nacional (ASIPONA) colocara mallas, candados y señalamientos que impiden el paso.
De acuerdo con Recamer, el cierre comenzó hace aproximadamente dos meses y afecta una zona que los pescadores han utilizado durante más de 35 años. Aseguró que, ante la imposibilidad de ingresar por el acceso habitual, algunos propietarios deben desplazarse por la orilla del estero, exponiéndose al riesgo de encontrarse con cocodrilos.
“Metimos un escrito a ASIPONA para que nos den permiso de ingresar, porque dejaron embarcaciones adentro y no podemos acceder a ellas. Tenemos que pasar por la orilla de la malla, metiéndonos al estero, con el riesgo de que nos ataque un caimán o un cocodrilo”, declaró.
El pescador también cuestionó que, mientras a los propietarios de las embarcaciones se les restringe el acceso, presuntamente se permite el ingreso de una empresa privada para realizar trabajos relacionados con la construcción de muelles.
“Hemos metido escritos y la respuesta ha sido negativa. Cerraron con mallas y candados, pero dejaron ingresar a una empresa privada para hacer los muelles, mientras a nosotros nos dejan a la deriva”, señaló.
Recamer explicó que los afectados presentaron solicitudes desde junio y sostuvieron reuniones con representantes de ASIPONA. Según su testimonio, el 10 de agosto recibieron una respuesta en la que se les negó el acceso.
Añadió que la autoridad les solicitó documentación y el registro de las embarcaciones, requisitos que, aseguró, los propietarios atendieron sin que esto modificara la restricción.
En la respuesta que compartió durante la entrevista, ASIPONA argumentó que no contaba con solicitudes de amarre o fondeo para las embarcaciones ubicadas en el canal de acceso del Estero El Salado, dentro del recinto portuario concesionado a la administración portuaria.
La autoridad también habría señalado que las embarcaciones obstruían los canales de navegación. Sin embargo, Recamer rechazó ese argumento y sostuvo que las lanchas se encuentran fuera de esa zona.
“Nosotros no estamos en el canal de navegación; estamos en el área del estero, donde no afectamos nada. Nunca habíamos tenido problemas durante más de 35 años”, afirmó.
La preocupación de los pescadores aumentó ante la cercanía del huracán Simón, pues temen que las condiciones meteorológicas provoquen daños o hundimientos en sus embarcaciones, principal herramienta de trabajo y sustento de sus familias.
“Después del huracán viene el oleaje y baja mucho la marea. Las embarcaciones pueden golpearse entre sí, perder motores o quebrarse. Podemos perder nuestro patrimonio y el sustento de nuestras familias”, advirtió.
Lamentó que, pese a los años que llevan dedicándose a la pesca, no hayan encontrado una solución a su situación y aseguró que las restricciones afectan a más de 22 familias que dependen de esta actividad económica.
“Nos sentimos defraudados. Puerto Vallarta inició como zona pesquera y hay personas con más de 40 años dedicadas a esta actividad. Queremos que nos abran el área para poder operar y resguardar nuestras embarcaciones”, expresó.
Finalmente, Recamer hizo un llamado a las autoridades para que revisen el caso y establezcan una solución que permita a los pescadores acceder a sus embarcaciones de manera segura. También señaló que buscan agotar las vías de diálogo y no descartó realizar una manifestación para visibilizar sus demandas.
“Pedimos el apoyo del gobierno para que nos abran el área y podamos resguardar nuestras embarcaciones. Le pedimos respetuosamente que nos escuche y se acerque a nosotros para encontrar una solución”, concluyó.