#Editorial Abrir un hoyo para tapar otro

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El alcalde Arturo Dávalos Peña está preocupado por su ratificación que está dejando muchos cabos sueltos, imprudencial o estratégicamente

Herencia maldita…

Debido a que gobiernos municipales pasados, entre ellos el de Ramón Guerrero ‘El Mochilas’ dejaron adeudos millonarios a esta administración, tras correr injustificadamente a personas, el alcalde Arturo Dávalos Péña se ve obligado a saldar cuentas, pues su cabeza, como la del resto de su Ayuntamiento corre peligro de ser inhabilitado.

Al respecto, el edil ha venido informando que de manera “responsable” está tomando decisiones para poder pagar esos millones de pesos que deben por concepto de laudos.

Hasta ahí pareciera que el alcalde vallartense está haciendo bien su trabajo, sin embargo, aún no ha dicho de dónde van a salir esos millones.

En torno a esto existen dos hipótesis: una de ellas es el recorte presupuestal. Es decir, quitarle dinero a las partidas como educación, salud, infraestructura u otro rubro, de tal manera que así pueda juntar dicha cantidad. Esto, tendría por resultado un costo político muy alto para el alcalde que aspira a su ratificación y a su posible reelección.

Dicho proceso, debería ser a través de un concienzudo análisis financiero por parte de la Tesorería para presentar este jueves de julio, o en su caso en una sesión extraordinaria, una propuesta de modificación al presupuesto de egresos, dado que, en la partida de Indemnizaciones para el presente ejercicio fiscal, el Ayuntamiento únicamente tiene presupuestados 2 millones de pesos, es decir, restarían 38 millones.

Otra de las opciones, tal vez el as bajo la manga de Arturo, es el endeudamiento. Ya que mañana en sesión, específicamente en el punto 4.9, el alcalde presentará la iniciativa de acuerdo edilicio para que se le autorice celebrar la contratación de uno o varios financiamientos hasta por la cantidad de 251 millones de pesos.

De aprobarse esto y contraerse dichos préstamos, el municipio elevaría su deuda pública en un 216%, esto de acuerdo al presupuesto de egresos del presente año, donde indica que a inicios de año se tenía una deuda pública superior a los 116 millones de pesos, pero al adquirir los 251 mdp, la cifra subiría a más de 367 millones de pesos, lo que en años venideros, representaría una disminución de ingresos para el municipio.

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