Munguía, después de 2 años de gobierno y fuertes presiones, “apenas” se dio cuenta que sus asesores no funcionan

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Después de casi dos años al frente del Ayuntamiento de Puerto Vallarta, el gobierno de Luis Munguía decidió poner la lupa sobre algo que lleva meses en el centro de la discusión pública: la nómina municipal.

Durante la continuación de la sesión de Cabildo, se aprobó una iniciativa para modificar la partida 1000 del Presupuesto de Egresos y reducir el gasto en servicios personales. El alcalde habló de un primer recorte de alrededor de 200 empleados, entre ellos asistentes de regidores, y planteó que cada edil tenga como máximo un asistente y un auxiliar. El mismo criterio aplicaría para el presidente municipal.

También se anunció una revisión periódica de la nómina junto con la Tesorería para identificar personal “no esencial”, además de analizar la permanencia de asesores y de los llamados gerentes de ciudad, figuras creadas durante la actual administración con una promesa de ahorrar 43 millones de pesos. 

Pero, si ahora existen puestos que pueden eliminarse, asesores cuya permanencia debe revisarse y una estructura de personal que necesita ser depurada, cabe preguntarse ¿quién decidió contratarla, mantenerla y pagarla durante estos casi dos años?

Porque no estamos hablando de una administración que acaba de llegar al Ayuntamiento y encontró una nómina desconocida. Se trata de una estructura que se construyó, al menos en parte, durante el actual gobierno.

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Frente a ello, se han señalado presuntas irregularidades en la nómina y cuestionado la existencia de plazas que, según sus dichos, no habrían sido aprobadas por el pleno del Ayuntamiento. También ha solicitado información sobre el gasto de la partida 1000 y ha cuestionado el número de asistentes, auxiliares, coordinadores y asesores.

El gobierno municipal, por su parte, sostiene ahora que revisará la estructura y que habrá una reducción de personal. Entonces, el debate ya no es únicamente cuántos empleados se van a ir.

La pregunta de fondo es por qué llegaron ahí en primer lugar.

Si el argumento actual es que hay personal no esencial, ¿por qué fue necesario esperar hasta este momento para revisarlo? Si se busca ahorrar 43 millones de pesos, ¿cuánto dinero se destinó durante estos meses a puestos que ahora serán considerados prescindibles?

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